
En un proyecto minero metálico en Guangxi, los pozos objetivo tenían una profundidad constante, generalmente de entre 700 y 900 metros. Las condiciones geológicas eran excepcionalmente difíciles, con estratos complejos con roca intensamente fracturada, un severo cierre (constricción) del pozo y problemas significativos de entrada y pérdida de agua. Para abordar estos desafíos, se desplegó una plataforma de perforación DEP800. Su diseño flexible y ligero permitió un posicionamiento ágil en el sitio. Fundamentalmente, la pequeña distancia anular de la plataforma minimizó el riesgo de colapso del pozo y atascamiento de las herramientas de perforación, lo que resultó en una reducción significativa de incidentes y una mejora significativa de la seguridad operativa durante toda la campaña.
